viernes, 28 de octubre de 2011

Color de nube.

Que cosa tan mas bella mis ojos contemplaban,
Recargada en un fría tumba triste.
Yacía ahí, fuerte y en llamas,
El dulce encanto de un clavel de rubí.

¡Que cosa tan mas bella mis ojos contemplaban!
Cálida y hermosa fuertemente contrastaba con el mármol,
El mármol triste de aquél lugar de recuerdos.

Y sigue ahí, recostada en la loza,
Ese clavel de color carmesí,
Una lágrima en su pétalo reposa,
Una lágrima de cariño sin fín.

Dicen que era su flor favorita,
El clavel rojo,
Rojo como la sangre, rojo como el color de sus labios.

Y sigue en mi recuerdo aquel momento en que la coloqué ahí,
Hermosa y llameante, el clavel color rubí,
Color de nube, color de atardecer.

jueves, 27 de octubre de 2011

3.

Era de noche, una noche llena de luces, de ruido, de gente. Era de noche, y cada vez entre mas tarde, menos personas se encontraban. Era de noche y al caminar por aquella calle llena del elixir de Dionisio, entre una multitud se encontraba, aquella figura tan renombrada y tan peculiar. Y todo sucedió como siempre, se miraban y se reconocían desde la distancia, siempre compartiendo ese silencio de curiosidad.
Pasaron las horas, y de repente se acercaron mientras ambos en su mente recordaban aquella otra calle de noche, hace algunos meses, y aquella persona, de tan misteriosa existencia extendió su mano hacia hacia enfrente, y dijo:

-Hola; mucho gusto, me llamo...

miércoles, 26 de octubre de 2011

2.

Cuando llamaron a todas aquellas personas, y al ver aquella figura porfín lo comprendió todo. Pronunciaron su nombre, pero no puso mucha atención y jamás lo volvió a recordar. Pero si recordó aquel momento en que miraba por el reflejo del espejo, aquella tarde hace muchos meses.
Y por un momento por una distracción se encontraron cara a cara, se miraron; y siguieron su camino.
Una sensación de explicación muy extraña.
Al final, se observaron el uno al otro caminando cada quien por caminos opuestos, perdiéndose en la oscuridad de la noche, volteando eventualmente para no perderse de vista.
Jamás cruzaron palabras. Mientras la luz eléctrica de aquél neón se fundía y todo se sumía en tinieblas.

viernes, 19 de agosto de 2011

1.

Entonces, volteó hacia sus espaldas y miró una silueta, e inmediatamente llamó su atención. Lo miró fijamente durante unos segundos y se volteó de nuevo antes de que se diera cuenta de que lo observaba. Y así siguió durante una hora; mirándolo de vez en cuando a través del reflejo de una ventana. Al momento de irse de aquél lugar, miró una vez mas, cruzó la puerta y se fué, guardando aquella última imagen en su memoria.

sábado, 28 de mayo de 2011

El egocentrismo del alma.

¿Por qué la mente traiciona de ésta manera? ¿Por qué mi mente siempre hace que diga una cosa pero inconsientemente hago otra? Es un maldito temor al compromiso. Prefiero romper el corazón antes de que me lo rompan a mí. O tal vez simplemente me agrada ver el sufrimiento ajeno.
Hay ocasiones en donde el espíritu está en paz, tranquilo y todo va perfecto, hay ocasiones en que se empieza a inquietar porque sabe que no son "correctas" las acciones cometidas; pero al fín y al cabo aunque mas me quiera preocupar por esos sucesos, en el fondo menos me va importando. Tengo que aprender a se menos frívola, aunque la mayoría de las veces pienso que es mejor así, así nadie me hace daño. Por eso pocas veces demuestro lo que siento, y cuando lo demuestro me aseguro antes de recibir mas de lo que doy, para no sentir que doy todo por nada; y así en el momento en el que decida dejar la situación; como siempre lo hago, sea la razón por la que sea e incluso la mayoría de las veces sin ningún motivo, no sufrir yo y que otras persona sean torturada por mis errores. Como siempre lo hago.
Y había dicho que había cambiado, y así lo sentía; hasta yo misma me la creí y lo aseguraba... pero al final hay cosas que nunca cambian. Y por lo mismo hay cosas que jamas extrañaré.

viernes, 29 de abril de 2011

Recuerdos.

Melodía como un abrazo de cielo, dos frescas alas que me envuelven a mí. Un toque fresco como el hielo, un río de calor que corre en mí. Una canción que golpea mi cerebro, como campanas, como relojes que revolotean. Un abrazo imposible de hecho, regresa a mi mente y se queda ahí, buscando tu recuerdo. Mi mano se queda extendida, esperando que la tuya venga aquí.

Hasta que el Sol se escape con la Luna.

Y cuando tocas el terciopelo, el tiempo se detiene y el ambiente se convierte en el fondo del mar, mientras respiras rápidamente el perfume de mil rosas, y tu cuerpo se disuelve y se evapora en nebulosas espaciales cuando cierras los ojos buscando Roma; y dentro, sientes como mil ácidos dulces se mezclan y se confunden en una combinación de deseo y azúcar, y tu mente... tu mente se desconecta y se pierde junto con la sabiduría de los grandes sabios de Babilonia, y comprendes que esa sabiduría no vale la pena si jamás encuentras el significado del amor. Y mientras tocas el cielo, las estrellas caen y mil meteoritos azotan en tus labios, y una tormenta no te ayuda a contener el incenciar todo aquello que encuentres y a contener el deseo de destruir todo aquello que tocas... y sientes... sientes como aquellas olas acarician de nuevo tu piel. Pasa una ráfaga de aire frío y vuelves a la realidad... mientras tanto, sigues teniendo el recuerdo vivo de cómo se originó el universo.
Powered By Blogger